sábado, 7 de febrero de 2009

Sólo es Hambre de Poder

Si hay algo que se repite en la historia del hombre son los errores. En este pasado siglos muchos errores han sido catalogados como horrores, por su magnitud e impacto en la población general. Y no hay peor error que por políticas mal implementadas, haladas por los cabellos, de líderes populistas, al principio, pero dictadores al fin de cuentas.

No existe peor muerte que la causada por la inanición, hambre. Las más atroces de las hambrunas, parece mentira, han pasado entre los últimos 100 años.

Para muestra un botón: La ahora "creciente" China, en épocas que su líder -obviamente comunista- Mao Tse-Tung dictaminaba, sufrió la más terrible de las hambrunas de la historia completa de la humanidad, llegando a matar entre 20-30 Millones de personas, la población completa de Venezuela. Esta hambruna fue provocada por lo que se conoce como El Gran Salto Adelante, que consistía en decirle a un gran porcentaje de trabajadores del campo que dejaran su trabajo de cosechar, para dedicarse a trabajar en el material del futuro, el que llevaría China a un nivel tecnológico sin precedentes: El Acero.

Esto causó que con el tiempo, no mucho tiempo después, empezaran a morir de hambre, pues conociendo la gran cantidad de personas que viven en china, la demanda de comida no se pudo sastifacer. El estado confiando en tener todavía comida para poder cubrir el cambio de actividad económica de su población, continuo con está política, lo que causó sin duda muchas muerte. Lo interesante de este asunto es que ellos creían tener la cantidad de granos y comida suficiente para su población, porque como la prensa en china no es sino la controlada por ellos, sus noticias sobre el proyecto siempre eran "extraordinarias". Se creían sus propias mentiras.

Ese caso, como el de Rusia, donde la política del Comunismo de Guerra - de nuevo comunismo, ¿qué casualidad no?- decia entre tantas cosas que el estado controlaría la empresa privada, la planificación de toda actividad comercial, el requisamiento del excedente de la producción de los campesinos en materia alimentaria, la repartición centralizada de la comida, entre otras. Todo esto indudablemente condujo a problemas de hambre crónicos en la poblacion. Aunado claro está a otras condiciones como la guerra; pero también a la creacion de una burocracia en cuanto a cargos de gobierno y partidos políticos. Hay que preguntarse: Si todo el mundo anda tratando de convencer/obligar a otro a adoptar una doctrina política, de hacer campañas proselitarias, en fin, trabajar para mantener al gobierno en la mente, alma y cuerpo de la población, ¿quién trabaja de verdad?¿Quién se encarga de la comida?¿De la educación?¿de los problemas del país?.

Tenemos también a nuestra amada Cuba, conocida por ser en tiempos anteriores uno de los mayores productores agrícolas del mundo, ahora,¿Qué producción lideriza?.

La verdad es que no hay nada peor que el dogmatismo y fanatismo político. No sólo cega al dirigente, y lo hace creerse todopoderoso y sabelotodo, sino también, al pueblo que lo apoye incondicionalmente. Indispensable es sólo Dios.

martes, 3 de febrero de 2009

La historia se repite

Parece mentira, ayer el barril estaba en unos 110 - 120 dólares; hoy sólo a 34. y volvió a pasar: vino la bonanza, y otra vez la volvimos a desaprovechar.

A inicios de la década de los 70 (yo ni pensaba nacer), sufrimos por, caída del dólar, una reducción mundial en los precios del petróleo. La caída se dió por muchos factores ecónomicos y sociales, guerras, políticas económicas mal llevadas y luchas de poder por controlar los hidrocarburos, podemos traducirlo en un"quién manda a quién econo-energético". Los países exportadores de petróleo entre sus movidas decidieron bajar producción incentivando el alza de precios, pero como respuesta a esto los países dependiente de los productores tomaron medidas para disminuir el consumo de crudo extranjero. Resultado: la caída de los precios.

Pero, como todo en economía, esto era impredecible, por lo menos para el 99.5% de la población mundial. Este hecho no hace escapar la culpa de los países como el mio, Venezuela, que entre esos años de bonanza petrolera nos destacamos en gastarnos todo lo que entraba, y peor aún, a pedir prestado porque los pronósticos daban el barril en 100 dólares. Muchos fueron participes de esta política, en miami, nos conocian por decir: "esta barato, dame dos". El despilfarro fue incesante, tanto internamente como externamente, el consumismo no es la vía del desarrollo.

Un estado no puede pensar como gobierno, haciendo referencia a la duración del mandato presidencial, y es que hay que entender que el estado es para siempre, el gobierno pasa.Para que un estado, país, nación, crezca sostenida y sustentablemente sus políticias deben ser efectivas y prolongadas en el tiempo. Veanlo así: de que me sirve ganar la Serie A con el mejor equipo de Italia cuando el contrato de los jugadores es de 1 año, y al año siguiente cuando venga lo fuerte, Champions, Copa Italia y Serie A, tenga que repensar el equipo y volver a gastar. Eso es lo que pasa con estos paises, el cortoplasismo es un arma de doble filo. Estas politicas de endeudamiento y poca inversión estatal conllevan a atrasos, ¿de qué sirve que el PIB crezca en 4% cuando la población crece en 5%?.

Países como Noruega, que no es miembro de la OPEP, decidieron en una movida inteligente reservar el 50% de las importaciones petroleras, para épocas posteriores, siguiendo con su política taxativa. Pienso que fue un acierto. En cambio, muchos países, teniendo las mayores reservas de petróleo del mundo seguimos siendo considerados 3er mundo, o como le dicen ahora en forma menos despectiva, naciones en vías de desarrollo. Y seguimos considerados 3er mundo, porque como el petróleo es nuestra panacea, no nos ocupamos de incentivar inversiones, no nos preocupamos de hacer escuelas, de darle forma a ese petróleo, de diversificar y convertirnos no en un país exportador de materia prima, sino en un país de productos finales. Imaginense esto: exportamos aluminio en 10 bolívares 500 gramo a China, pero los chinos nos venden con esos 500 gramos 50 carritos de aluminio, de esos con que juegan los niños, ¡ a 30 bolívares!

Ahora en el caso venezolano, que nos enfrentamos nuevamente a la crisis de precios petroleros, que indudablemente son por otras causas que serán tratadas en otro post, ¿qué podemos hacer?, pues eso sí no lo sé, pues economista no soy, ni lo seré, aunque me interese este tema. La verdad es que el tren ya pasó, 10 años continuos con precios in crecendo, que simplemente nos dejaron, unas misiones, un puente sobre el lago, un trencito, unas nuevas líneas de metro, un metro en maracaibo. Pero, si bien es cierto que se hicieron obras para modernizar el país, se tiene que se claro que con 830.000.000.000$ teníamos que hacer algo. Obras como la represa de Las Tres Gargantas en china, la represa para salvar a Venecia, el puente más alto del mundo en Francia, etc. son las que pudimos haber construido, pero nos conformamos con ciertos trapitos húmedos para "socorrer" los problemas sociales de la población. Hay que decirlo, el dinero fue malgastado en campañas políticas, corrupción, compra de lealtadas, proyectos expansionistas, y para usted de contar.

El petróleo ha sido y será nuestra mayor bendición y nuestro peor castigo, pues en un país donde los recursos parecen ser infinitos se conjuga la mala administración, el derroche, el modelo petrolero-rentista y la poca ingerencia de la población en esta materia. ¿si el petróleo es de todos?¿por qué no opinamos todos?

Sólo es mi visión

Saludos a todos los que por casualidad o causalidad han llegado a este blog, mas que blog prefiero llamarlo ideario digital. Luego de pensarlo bien, la mejor forma de expresar es escribiendo, pues se evita la repetición incesante en el discurso, y también, porque no todos nacimos para cautivar a las demás personas hablando. La verdad tampoco soy buen escritor, ni tengo redacción ni ortografía perfecta, así que me disculpo de una buena vez. Simplemente soy un estudiante.

Vivo en Venezuela, en medio de un torbellino ideológico, en medio de una encrucijada donde se decide el destino de un país, y como joven, tengo expectativas, temores y sueños.